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No hay Vínculos disponibles en tu rango en este momento.
La Arena guarda silencio por ahora. Puedes intentar de nuevo más tarde o invocar a la IA de Anulkar para seguir templando tu Arsenal del Vínculo.
Consagra tu nombre en Anulkar durante 30 días o reforjá tu Arsenal con runas.
Pagos automáticos con PayPal · Entrega directa al Vínculo
La compra se verifica automáticamente con PayPal. La Forja entrega la recompensa solo cuando el pago queda confirmado.
Armas libres, gemas y recursos básicos cambian de dueño bajo la mirada de la Forja.
El Templo dicta los encargos de todo Vínculo digno.
Marca las reliquias y Refuerzos de Campo que serán entregados al Mercado de Anulkar. Las armas equipadas en la Arena quedan selladas y no pueden reciclarse desde este rito.
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Sacrifica armas fallidas para extraer Esquirlas de Alma Forjada, o usa esos restos para ascender la rareza de una reliquia.
Elegí el arma que será sometida a la Forja. La Crueldad no será modificada.
¿Deseas deshacer esta Bestia Álmica y liberar su Esencia?
¿Deseas reforzar el vínculo con Esencia para estabilizar el ritual?
Esencias disponibles: 0
Tres sellos de Anulkar: Ecos, un Eco élite y un Monolito que invoca sombras.
La Hilandera del Éter no forja metal: teje vínculos.
El Custodio de Juramentos registra pactos, ofrendas y estandartes ante la Gran Forja.
Las Bestias Álmicas devoran resonancia cristalina para sostener su Latido y fortalecer el Vínculo.
Los Vínculos más poderosos de Anulkar
Cargando Cima...
Una herida del Éter ha emergido en Anulkar. Hasta tres Vínculos pueden enlazarse al rito y quebrarla.
Duelo registrado por la Gran Forja de Anulkar.
Elige el nombre que verán otros Vínculos en la Arena.
3 a 16 caracteres. Letras, números, espacios, guion y guion bajo. Si un creador te dio un código, escríbelo aquí antes de sellar tu nombre.Bienvenido a Anulkar,
Reino de las Almas Forjadas.
Aquí no luchas con tus manos.
Eres un Vínculo: una voluntad capaz de guiar reliquias conscientes como si fueran parte de tu alma.
Solo tres armas pueden sostener tu esencia en la Arena.
Ellas forman tu Tríada de Combate.
Si caen,
una parte de ti caerá con ellas.
En este reino, el poder no se encuentra:
se arranca al acero mediante la Forja.
Cada Inyección de Éter puede elevar una reliquia...
o condenarla a la entropía.
Para resistir el caos
existen antiguos recursos:
Pergaminos de Anclaje,
que evitan la degradación.
Custodias de Sacrificio,
que absorben la destrucción.
Refuerzos de Campo,
que envuelven el arma con defensa arcana.
También existen las Bestias Álmicas, espíritus de guerra sellados entre planos.
Si logras unir una a tu reliquia,
su naturaleza reforzará tu poder.
Si fallas, puede perderse para siempre.
Abre Reliquias del Caos.
Forja tu arsenal.
Asciende en la Arena.
Y reclama tu lugar en la Cima del Forjado.
El acero recuerda.
Ahora debe recordarte a ti.